miércoles, 18 de mayo de 2016
• Biomasa térmica: el uso de biocombustibles en calderas, estufas, hornos o chimeneas produce calor para climatización (frío y calor), agua caliente sanitaria o para procesos industriales.
• Biomasa eléctrica: los biocombustibles se utilizan en calderas para producir vapor que se aprovecha en una turbina para generar electricidad. También pueden transformarse en gases (biogás en procesos de digestión anaerobica o gas pobre en procesos de gasificación), que se utilizan en turbinas de gas o motores alternativos.
La biomasa aparece como un recurso energético atractivo por tres razones fundamentales:
- Es un recurso renovable que puede ser desarrollado sosteniblemente en el futuro.
- Posee formidables características desde el punto de vista medioambiental.
- Puede tener un potencial económico significativo, teniendo en cuenta el progresivo aumento del precio de los combustibles fósiles.
La gran versatilidad de la biomasa como recurso energético es evidente dada la variedad de materiales que pueden ser transformados en combustibles sólidos, líquidos y gaseosos, utilizando procesos biológicos y termoquímicos de conversión; Sin embargo, en comparación con otras tecnologías renovables (hidroeléctrica, eólica y solar), la energía proveniente de la biomasa constituye un área aún más compleja.
• Biomasa eléctrica: los biocombustibles se utilizan en calderas para producir vapor que se aprovecha en una turbina para generar electricidad. También pueden transformarse en gases (biogás en procesos de digestión anaerobica o gas pobre en procesos de gasificación), que se utilizan en turbinas de gas o motores alternativos.
La biomasa aparece como un recurso energético atractivo por tres razones fundamentales:
- Es un recurso renovable que puede ser desarrollado sosteniblemente en el futuro.
- Posee formidables características desde el punto de vista medioambiental.
- Puede tener un potencial económico significativo, teniendo en cuenta el progresivo aumento del precio de los combustibles fósiles.
La gran versatilidad de la biomasa como recurso energético es evidente dada la variedad de materiales que pueden ser transformados en combustibles sólidos, líquidos y gaseosos, utilizando procesos biológicos y termoquímicos de conversión; Sin embargo, en comparación con otras tecnologías renovables (hidroeléctrica, eólica y solar), la energía proveniente de la biomasa constituye un área aún más compleja.
ENERGÍA BIOMASA
es cualquier fracción biodegradable de productos y/o residuos de origen biológico procedente de actividades agrarias y pesqueras (residuos agrícolas y ganaderos), de la silvicultura (residuos forestales), así como la fracción orgánica de los residuos industriales y municipales.
Cuando la biomasa se procesa para uso energético se convierte en un biocombustible, que puede ser sólido (astilla, pellets o pequeños cilindros de madera triturada y prensada, hueso de aceituna limpio, etc.), líquido (biocarburantes líquidos, como biodiésel o bioetanol) o gaseoso (biogás o gas de síntesis).
Su contenido energético puede aprovecharse a través de diferentes procesos de transformación, para obtener energía útil en sus diversas formas: energía térmica (calor), electricidad o energía mecánica (biocarburantes).

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